Los áridos se utilizan principalmente como materia prima en la fabricación de hormigón, cemento, bases y capas de rodadura de carretera, vías de ferrocarril, etc. Pero, además de estas aplicaciones, los áridos tienen otras funciones no tan conocidas pero de igual valor para la sociedad. Así por ejemplo, el vidrio, la electrónica, los dentífricos o las vajillas tienen entre sus componentes fundamentales el áridos. De esta forma, se puede afirmar que no hay nada en nuestros hogares que no contenga material proviniente de una pedrera de caliza, granito, pizarra...
SI no se aprovechasen los áridos existentes en la tierra, no se podrían construir carreteras, edificios, trenes, puertos, aeropuertos, etc. Esto significaría un parón crítico para la economía de un país. Podemos dividir los usos de los áridos en cuatro grupos:
A. La construcción y obra pública
B. Industria
C. Medicina
D. Hogar